domingo, 4 de noviembre de 2007

Desde la distancia

VIAJANDO Y PROBANDO NUEVOS SABORES POR MI BOCA
FLUIDOS DULCES, AMARGOS, ACIDOS, ABUNDANTES, ESCASOS, SABROSOS, DESEOSOS, APURADOS Y PAUSADOS.

POR MI BOCA.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Regreso religioso

Queridos y queridas:


Me tardé pero acá estoy. Estuve a punto de abandonar esto, de escribir. Pero me di cuenta que aún queda bastante que debo dejar salir.

Y ayer volvía a escribirles, pero sonó el teléfono y tuve que partir, el trabajo llama (no digo "deber" porque no lo es).

Y no estaba en ningún lugar paradisíaco haciendo de las mías. No les podría contar nada impresionante porque, ¿les digo la verdad? Estuve haciendo vida familiar, estuve en Conce un buen rato alejada de muchas cosas que me estaban haciendo daño. Supongo que tenía que volver mejor y lo he hecho. Todas, y cada una de nosotras colapsamos alguna vez.

Quedé en contarles sobre aquellos clientes extraños, y ¡vaya que los hay!


Están desde los que sólo pagan para mirar como me ducho, otros que lo hacen con películas pornos de fondo ( una lata), uno que goza jugando golfito en pelotas luego de hacerlo ( el snob más snob que he conocido).

Uno que aún vive con la mamá y debemos hacerlo a escondidas (me siento una colegiala en esa circunstancia) otro que está traumado porque no tiene testículos y un religioso que me lleva biblias de regalo cada vez que estamos juntos.

Ese último es Bruno. Un hombre de unos 45 años, de familia con apellido importante (podríamos dejarlo en Errázuriz, que mala me he puesto) aún no se casa y estuvo en un seminario religioso en Europa.


Llegó a Chile hace un par de años y nos conocimos en una cena. Yo estaba en ese evento con otro cliente, y como nunca paro de trabajar, siempre atenta a mirar a otros posibles "trabajillos".

En eso lo vi a él, escuché su currículum...presa fácil. Típico religioso reprimido, pero extremadamente caliente e irrefrenable. Y no estaba equivocada.

No sé si tuvo una visión o fue el llamado del señor, pero al mes me llama. De repente me quiere convertir o que se yo.


No, quiere que nos juntemos a conversar y quizás algo más . Le explico que no estoy para "quizás", que me llame cuando quiera y esté seguro. No alcanzo a cortar cuando me dice "Bueno ya, juntémosnos sin quizás"


BINGO.

Ya estaba sacando cuentas y viendo cuanto del porcentaje dejaría en mi cuenta y cuanto gastaría. Deben pensar que me compro ropa, me pago solariums o extensiones (jamás me imaginen con esa chabacanería en la cabeza), pero no gasto en eso, no mucho por lo menos. Gasto en decoración y el resto a mi cuenta. Al principio me compraba de todo, pero ya tengo mucho, quiero ahorrar para cuando deje esto o ya no sirva, porque así es la cosa...

En fin...

Nos encontramos en un café y conversámos largo rato. Me aburría un poco. En realidad bastante. ¡Qué hombre más fome!Le dije que podíamos seguir conversando en mi dpto. No sé en que minuto me creyó eso de conversar. Aceptó (tampoco es tan pánfilo, no se crea...)

Ya sabía que con él no era cosa de llegar y tirarse con todo . No. Cualquier movimiento podía asustarlo y claro, me tendría que pagar igual, pero no volvería...siempre el enganche queridos, resaltar el plus personal para que vuelvan.

Lo dejé sentado en el sofá mientras iba al baño.

Estaba sentado de espaldas a mi cuando llegué.

Puse mis dedos en su nuca y comencé a masajearle suavemente mientras mi otra mano bajaba por su pecho.
Mi boca buscaba su cuello, y lo encontraba. Suavemente acariciaba con mi lengua el contorno de su oreja, mientras desviaba mi mirada para ver el efecto en el bulto de su pantalón. Y miré...era hora de bajar su cierre.

El estaba quieto...sólo atinaba a mover su cabeza hacia atrás, cerrar sus ojos y presionar el sillón con sus manos. Trataba de contener ese grito, esa queja que son una delicia en mis oidos...ese gemido que en el fondo me dice: "Carola, sabes hacerlo tan bien" Y a la vez me excita, me excito de mi siendo buena en la cama. ¿Egocentrica? quizás, pero siempre gozándome, lo que no es malo.

Me puse delante de él. Ese día me había puesto una falda de jeans con una polera de corte en V color verde (dato rosa, estábamos en verano y yo mostrando mi bronceado) Muy teenager me veía, eso es cierto. Continúo.

Me paré delante de él y le saqué los zapatos. Cuando me ponía de pie, ligeramente rocé su pene que a esas alturas pedía a mi sexo. Pero lo haríamos esperar un poco.

Sus ojos me miraban vidriosos, excitados, súplicandome placer...La respiración agitada y la boca semiabierta. Tomé una de sus piernas, la subí y puse su pie en mi sexo mojado, quería que me sintiera con su pie, que lo moviera mientras me sacaba la polera. Sí, veía como me masturbaba con él.

Mientras me sacaba la polera, me presionaba contra él buscando más intensidad. Me encantaba sentir sus dedos jugando ahí, metiéndose entre mi calzón.

Le saqué el pie y me senté sobre él. Bendito sillón que ha sido testigo de tantas masturbaciones, sexo casual, sexo virtual y lesbo que ha soportado. Bendito sillón que me conoce como nadie; que me ve pintando, haciendo sexo oral, sacando cuentas, viendo tv o simplemente follando.

Me senté y subí mi falda. Me movía incentivando su calor. Lo besaba, jugaba entre el movimiento y su sexo, lo hacía esperar antes de sacarme lo demás, cómo sufría ese hombre. Como me calentaba viéndolo sufrir.

Me di vuelta dándole la espalda y le pedí que me sacara el sostén.

Por fin sacaba la mano del sillón, y las tenía mojadas...cuando sintió mi piel descubierta me apretó. Yo lancé un pequeño gemido porque, bueno, algunos ya saben que me encanta que me muerdan despacito o me aprieten. Comenzó a sobarme la espalda cada vez más fuerte. Sus movimientos eran cada vez más intensos, solo quería metérmelo...era hora de ir a la pieza.

Antes de eso lo incentivé. Le bajé el pantalón y le hice sexo oral, pero un poco, con mi boca sólo en la punta y con movimientos rápidos....lo demás venía en mi cama.

Lo llevé en un estado de calentura increíble. Lo hicimos con mucha pasión, después del sillón era otro Bruno. Como desesperado me penetraba con fuerza, los gemidos ya no eran ahogados sino que fuertes, sus movimientos dejaron de ser tímidos para volverse una herramienta intensa para mi placer. Con su boca chupaba cada parte de mi cuerpo, lo masturbaba con mis pechos y gozaba increíblemente. Quería comerse mi trasero y afanosamente me cambiaba de posición...Yo arriba queriendo que penetrara más y más...el abajo bajándome con sus manos en mis caderas, fuerte, intenso, rápidamente, más fuerte, rítmicamente al son de la temperatura de nuestros cuerpos. Mi cuerpo ya estaba mojado y el pelo desordenado no ayudaba a aliviar la sensación de calor. Saltaba al mismo tiempo que mi ingle chocaba con la otra...me agacho un poco sobre él...más fuerte y llega a doler la excitación...mi cuerpo no puede más, pide gritar, explotar...


Y acabamos juntos. Que cosa más rica...

Nos quedamos un rato tendidos sobre la cama. Mirando el techo...yo lo disfruté bastante. Y más encima me pagarían, no podía ser mejor.

Me levanté y fui al baño. Me metí a la tina que había dejado con agua y volví a vestirme rápidamente. Volví y seguía acostado.

"Disculpa" me dice...yo pensé " este huevón no trajo plata o qué..."

-¿Porqué?
-Por hacerte eso que te hice
-Pero si estuvo excelente
-No eres un objeto Amanda, no debí tratarte como uno
-Yo no te pido disculpas por tratarte como banco, No te enrolles, si está bien

A esas alturas quería que se fuera. Que se llevara su sermonería y me dejara sola para descansar, pero salió terco este Bruno.

Me habló una hora sobre el amor de Dios. Sobre el regalo del cuerpo y la unión entre seres que se aman. A mi me parecía un discurso de doble estándar del porte de un buque, pero no le decía nada, supongo para que volviera. $300 mil en una noche y por buen sexo da para escuchar sobre eso y más. Le dije que sí a todo, el muy tonto cree que no va a volver.

Quizás hasta piense que me va a reformar y hacerme una oveja del rebaño. Cuando se fue me dejó una biblia de él, de esas de bolsillo, no es biblia...nuevo testamento creo. Me dijo que lo leyera y pensara las cosas.

Se lo recibí. Me lo agradeció y se vistió (me dio todo ese sermón en pelotas sobre mi cama aún húmeda)

Se fue y desde ese día es mi cliente habitual. Goza hablándome de Dios al final de cada sesión y viendo como asiento con mi cabeza a todo. Lo mejor es cuando me trae rosarios de plata con oro. Y yo me pregunto donde se metió los votos de humildad o de pobreza.

En mi casa, de tantas visitas que me hace ya estoy que monto una capilla. Espero me recuerde en navidad, no estaría mal ¿no?

Que largo he escrito queridos...Creo que me hacía falta contarles estas cosas. Ni diario de vida tengo, cualquiera lo puede encontrar. Pero acá, acá nadie me conoce, soy solo letras.

ciao estimadísimos.



martes, 4 de septiembre de 2007

ESTA NOCHE

NOS VEMOS NUEVAMENTE.

HE VUELTO QUERIDOS.

LOS ESPERO ESTA NOCHE...

jueves, 5 de julio de 2007


Amanda la instructora con su camarita online


Yo sé que algunos guardan la esperanza de que me enamore perdidamente de alguien, quiera salirme de la pega y seguir con mi vida como si nunca hubiera tenido sexo por lucas.¡ No me vean las huevas por favor!. No se puede. Y simplemente porque yo no quiero, no porque sea algo utópico, ¡no tengo ganas y qué tanto!.


Y me ha tocado de todo en este mundo señoras y señores. Chile tierra fertil, crece cualquier wevada.

¿Si he estado con algún famoso? Claro. ¿Con más mujeres después de Julia? Porsupuesto.¿Con un vejestorio? Si. Tengo mi cuerpo lleno de huellas ajenas. Un cuerpo que no reclama y se entrega al placer...un placer tan exquisito que siempre vuelven.

Este tiempo que he estado tan desaparecida, es por una simple razón: Trabajo independiente ahora. En realidad, me convertí jefa de unas niñas nuevas. Prácticamente se las robé a la Donna, y es que esta señora se llevaba gran parte de la plata. Ni que ella pusiera el poto, las ganas y las sonrisitas que nosotras debemos asumir. Y los contactos no cuestan nada, hombres calientes y con plata están por todos lados.



El problema es que estas cabras nuevas son harto wevonas. Hay una que le dices pico y le tiritan las piernas. Otra poco selectiva que cree que por ser dama de compañía ( puta, escort o como quieran llamarle, total es la misma wevada) se tiene que involucrar con la mitad de Chile. Hay una rubia tarada que no puede ser más cliché, y definitivamente se ha ganado varios clientes, y es que hasta yo la miro caminar y siento un calor en mi sexo, queridos, les encantaría.


Y en eso estoy. Las reuno en mi casa, les enseño algunas técnicas (que no mencionaré aquí en caso de ser usted un cliente). Llegaron súper parqueadas. Tímidas y llenas de preguntas. Eran 5 chicas, universitarias de clase media. Nos reunimos en mi ex dpto (algunos a través de gtalk ya saben que me entraron a robar y me cambié) para conocernos, yo debía verlas en terreno, ver como actuaban, qué hacían...y costará, de verdad costará.



A la Donna le tomó 4 meses conmigo, a ellas les doy 6 meses. 6 meses para no seducir tan robóticas como estas niñas que salen presentando videos nocturnos por red tv. Para aprender a moverse, a ocupar sus labios, su manera de caminar, las palabras queridos...ni se imaginan cuanto poder tienen las palabras...



Les iré contando como van estas chicas.



Punto aparte que quiero comentarles estimados. Hace un tiempo me agregó un chico a msn.Creí que podría ser un cliente y resulta que no tengo la más mínima idea de quien pueda ser. No sé si se filtró mi correo en alguna parte o simplemente como dijo él " te saqué de una cadena"...pura mierda que obvio no creo. Pero le di una oportunidad para hablar. De un tiempo a esta parte mi lista se ha visto reducida considerablemente.



Resulta ser un chico muy guapo. Me puso su camara, yo puse la mia. Así, muy arriesgada y sin cobrar. Fue divertido...Lo pasé realmente bien y qué manera de excitarme mirándolo. Primero comenzamos a decirnos cosas calientes, situaciones que nos imaginabamos del otro..de un momento a otro la humedad entre mis piernas era evidente. Las cosquillas en mi sexo pedían a gritos unas auto-caricias.



Él? él ya se estaba masturbando. Nunca he sido de excitarme viendo como se masturban (¿para qué si lo puedo hacer yo?) pero con este chico mis dedos corrieron hacia el cierre de mi pantalón. Me acomodé en la silla y seguí con esta complacencia virtual.



El juego consistía en mirarnos, escribirnos cosas calientes y seguir mirándonos. Yo ya estaba sin polera (den por hecho que sin sostén) y él ya en pelotas. Era de Argentina, asi que no me dio miedo el tema de "te conozco Carola-Amanda" y me entregué a conocer este tipo de sexo virtual que antes me parecía muy imbécil (ahora no me parece menos imbécil, pero ¡para qué vivir la angustia de no ser tocada por otro!).



Y me puse lúdica. Puse la cámara en su mejor ángulo. Desplacé el sofa y desplegué toda una performance. Uno tiene sus herramientas para autocomplacerse, no dejé de utilizarlas. Me acosté sobre el sofa y dejé correr mi imaginación como si nadie me estuviera observando a través de una cámara web. Pero en el fondo, lo que más me calentaba era pensar que un chico al otro lado de la cordillera se masturbaba mirándome tendida a pelo suelto sobre el tercioplelo azul que gemía junto a mí.



Me encanta gemir. Si alguna vez un cliente me pide que no gima por temor a ser descubierto en algún lado,lo paso pésimo...le hago lo que quiera pero sin una gota de placer....¡qué wevón más fome!



Ya en un momento ni me importó el argentino con aire de italiano sudamericano, sólo quería acabar...llenar cada espacio de mi sexo con el juguetito comprado hace un tiempo. Tomaba mis pechos, los mordía, lamía...apretaba mis pezones con fuerza...apretaba mi entrepierna para sentir más presión...que infinito es el placer estimados...



Ustedes pensaran ¿ y si esta tiene sexo a cada rato...para qué masturbarse? Les digo que el hecho de que me paguen por hacerlo no quiere decir que lo pase tan bien. Me gusta autocomplcerme por el simple hecho de que puedo hacerlo y es exquisito.

Preguntenle a cualquier mujer si se masturban y las wevonas se pondrán rojas y les dirán que son unos desubicados, cochinos qué como se les ocurre. MENTIROSAS. A cierto tiempo autocomplacerse se vuelve cotidiano...y tocar su propio sexo debería ser un deber. Con razón las chilenas están tan mal sexualmente, si ni siquieran son capaces de averiguar qué mierdas les gusta.



Al final el chico eyaculó en cámara. Vi como se limpiaba con un confort todo roñoso y hasta ahí llegó lo sexual de la camarita. No admitir. Eliminado.



Suena mi telefono. Eduardito el de gustos raros.

-¿Ahora? claro, pásame a buscar, si, lo mismo de siempre...ciao querido.



Ese fue Eduardito el raro, quiere atenderse...porqué así? ya les contaré sobre mis clientes un tanto "extraños" en la otra. Ahora me voy a soñar unos sueños mojados...últimamente me ha pasado eso.



Adivinen quién es la chica de la foto...





















viernes, 8 de junio de 2007



ELLA SENTIMENTALOIDE


QUÉ TONTERA...



Estaba en mi casa, revisando mi correo y terminando unas pinturas, cuando suena mi celular. Era un chico que había visto mis fotos en la página y quería una hora. Voz de pendejo tenía, asi que no lo pesqué mucho. Me dió la dirección de su casa y partí. Trabajo es trabajo.

De partida no estaba en su casa, sino que con unos amigos tomando y conversando. Cuando llegué se pusieron nerviosos, se notaba que era primera vez que hacían algo así. Y eran atractivos, de unos 24 años aproximadamente y todos observandome como animal de zoológico. Curiosos.

Pregunté quien era el afortunado de la noche, porque ni cagando atendía a la manga de calientes. Y ahí apareció este chico...Un metro 80 más o menos, buen físico, tez morena y ojos verdes, pelo desordenado, un poco de barba, atractivo totalmente. No sabía porque un chico como él pediría este tipo de servicios, estoy segura que cualquier chica estaría dispuesta a estar con él sin tener que pagar. Una chica así como yo...primera vez que pienso que no le cobraría.

El asunto es que me saludó muy canchero, tratando de parecer normal y seguro. Pero se notaba que por dentro habían mil cosas a punto de estallar. Y tenía ojos de pena. Obvio que mientras conversábamos me examinaba entera, y yo, bueno, primera vez que me cohibía una mirada.

"No Carola, no lo mires tanto, no te atrevas a que te guste un cliente, contrólate Carola, que al final de la noche tendrás que cobrar". Me ofrecía y ofrecía cosas para tomar, yo aceptaba, total hay una técnica milenaria para parecer que tomas, cuando en realidad no. Hasta que finalmente le dije: " ¿Bueno y? a lo que vinimos" Silencio en la sala. Nerviosismo. Y él " bueno, si po, pasemos allá" Yo no sé quien habrá estado mas nervioso en ese momento, si él o yo.

Se llamaba Juan y estudiaba comunicación audiovisual. Era lindo. Simpático...y yo, no quería mirarlo más. Entramos a la pieza y yo entré al baño antes. Parecía que iba a tener sexo casual con alguien que me gustaba. Y no, era un cliente, me lo tenía que meter en la cabeza.

Cuando salí del baño estaba él sentado en la cama. No se dio vuelta a notar mi presencia, así que lo tome de los hombros y comencé a acariciarle el cuello, con pequeños masajes...y besos. Era exquisito ver como levantaba la cabeza y cerraba sus ojos al sentirme cerca con mi lengua suavemente posándose por su lobulo de la oreja, con esos pequeños mordiscos. Mientras tanto, él con sus manos hacia atrás acariciaba mis muslos, que esa noche serían de él.

Yo trataba de no mirarlo, no podía gustarme de esa manera. Además, siempre sería una puta que llamó por telefono. Finalmente se dio vuelta y se tiró encima mio en la cama. ¿Porque mierda me miraba tanto? Yo cerraba los ojos, quería hacerlo e irme, evitarme estas cosas con sentimientos.

Yo he tirado con clientes atractivos. Claro que sí. Pero este tipejo no sé porque causó tanto.

Empezó a sacarme la ropa con cuidado. Y yo rogaba para que fuera un wevón brusco con calzoncillos de monitos, por último así me mataba las pasiones. Algunos dirán que cuando me acuesto con otros clientes no me caliento, pero con él era distinto, yo quería acostarme con él y no tener que irme...acostarme con él y saber de sus cosas, conversar. Estaba perdida.

Y no me mató las pasiones. Se comportaba como todo lo que esperaba. Se notaba que nunca había estado con una puta, tan delicado en tocarme, tan tranquilo como si el tiempo por dinero aquí no corriera. Como si en una hora yo no me iba a vestir y despedirme. Como si no le fuera a cobrar por cada caricia...

Primera vez que primero me hacen sexo oral a mi. Primera vez que beso a ojos cerrados con tanta soltura. Me dejé llevar completamente. Parecía una niña de 15 desesperada por sus caricias, primera vez que sentía que la situación se podía ir de las manos. Pero no. Lo saqué de ahí abajo y comencé a tratarlo con rudeza, parece que más le gustó.

Me puse encima de él y saqué lo que me quedaba de ropa. Por mientras escuchaba que sus amigos estaban en un computador cerca de la habitación, viendo más compañeras de trabajo. Pero yo estaba con él...a oscuras en esa pieza ajena de los dos, a oscuras buscando con desesperación nuestros labios, mientras el saboreaba mis pechos y entre mis piernas ya sentía el jugo de mi sexo.

Eran gemidos ahogados dentro de ese cuarto. Las ventanas estaban cerradas porque hacía frío, pero nuestros cuerpos estaban mojados y se resbalaban entre ellos. Se acababa el juego previo y venía el sexo propiamente tal..." No lo mires Carola, no lo mires, que no te guste este condenado" Justo en el momento que iba a penetrarme me dice

" Mírame" tuve que mirarlo mientras me penetraba, mis ojos un poco desorbitados quería que se adentrara más. Era un suplicio exquisito mirarlo.



Lo hizo con tranquilidad, como si con su sexo sintiera cada espacio del mio. Y empujaba mis caderas hacia abajo, mientras con otra apretaba con fuerza uno de mis pechos. Yo con una mano me tocaba abajo y arriba, que manera de moverme, que manera de desearlo. Primera vez también, que tengo un orgasmos haciéndolo lentamente, un orgasmos tan sentido, tan profundo una explosión que nos hizo gritar de placer.

Pero venía el momento que me daba terror. En otro caso hubiera sido el momento más placentero: cobrar. Pero sentí que me dio tanto placer que casi sería injusto. Pero el no tenía porqué saberlo...



Lo noté incómodo cuando terminamos. Nos quedamos desnudos tirados en la cama, mientras el puso música. Me quedé mas rato de lo normal, escuchando música junto a él. No hablabamos y yo tenía tantas cosas que contarle, tanto que decirle. Se paró y caminó hacia el baño...



Yo por mientras me vestí. No andaba en auto ese día asi que habíamos quedado en que me iba a dejar. Salió con la cara mojada, un poco nervioso cuando me vio. " Anda a dejarme, pero págame ahora" (un dolor nunca antes sentido al decir eso...)- "Si obvio, toma...vamos".



Plata de mierda. Seguramente al conocerlo en otro lugar, de otra manera...pero no, seguramente estaba weviando con sus amiguitos y decidieron experimentar. Seguramente me vieron en la página y se calentaron...seguramente dijeron que yo era la calentona indicada. Y yo pensando wevadas sentimentaloides.



Me fue a dejar. Casi ni hablamos. Estaba más triste que antes. Me preguntó algunas cosas que yo respondía con entusiasmo. Nos despedimos y hasta nunca...o hasta nuevo servicio...



Pero no. Al otro día lo llamé para pedirle algo que se me quedó. se notaba asustado. En realidad era un niño asustado después de lo que pasó...que desilusión. Hasta ahí llegó este seudo enamoramiento. Hasta ahí porque me di cuenta de quien era yo y lo que JAMÁS debía pasarme. Gustarme un cliente jaja, que tontería. Una niña que aún no aprende. Pero igual a veces quiero llamarlo, me estoy poniendo estúpida. Y no me gusta, me carga esto de sentir cosas, ¿que me he creído?



















lunes, 28 de mayo de 2007

Ella y Ella final..comienzo de Ella con sentimientos...



Julia querida se fue a abrir la puerta. Yo mientras, estaba en la cocina vestida solo con mis calzones, ya que hace poco estabamos jugueteando en la cama. Cuando sonó el timbre me dieron ganas de ir a la pieza, ya que la cocina se veía desde la puerta y podrían entrar y verme, pero después pensé: " mmm no, debe ser alguien de recepción, no lo hará pasar"


"Venga, pasa"-dice Julia. Escucho la voz de Pedro. No. No podía ser, ¿qué estaba haciendo ahí?. Me quedé paralizada, no es que le tuviera miedo, si era un cliente no más, pero imaginense me deja botada en otro país, o con sus influencias hace que me detengan...Me Asusté.

Preguntó por mi un poco extrañado y Julia le dice claramente: Está en la cocina. MALDITA, COMO NO PIENSA QUE PUEDE SER MI NOVIO, COMO TAN PERRA. En esos momentos la odié, por ser tan descarada, tan maquiavélica,ella no sabía que era un cliente, qué se creía esta Julia exquisita...


Y Pedro me vio. Solo atinó a preguntarme que qué pasaba y yo solo atiné a decirle que "nada". Me fui a la pieza, me comencé a vestir. Mientras tanto Julia le ofrecía agua y le decía chistes, él no se reía...


" Vamos, vamos"-le dije mientras lo sacaba de ahí, Julia me hizo prometer que la volvería a llamar con voz coqueta. Pedro nos miraba mientras yo le decía que si en un susurro cerca de sus labios, pobre tipo ni hablaba!


Ya en nuestra habitación me pregunta que mierda hacía en calzones en la cocina de esa española, -¿ qué te pareció a ti querido? - No sé , dime tú. - No lindo, no tengo porqué decirte nada, no te tomes atribuciones.


Listo, me lo saqué de encima. En realidad no tenía que darle ningún tipo de explicación si no es nada mio. Lo que sí, debía buscar la manera de despedirme de Julia, y quería hacerlo a pesar de hacer que Pedro notara algo "extraño", así que esperé que este se durmiera (después de 3 sesiones se sexo) y me escabullí por los pasillos hasta su habitación.


Toqué la puerta y no salía. Tuve que tocar 5 veces para que se asomara...un poco cansada me preguntó qué quería. "Despedirme, mañana vuelvo a Chile"- Entonces suerte, ahora no puedo atenderte, a no ser que quieras reunirte a NOSOTRAS. ¡Estaba con otra mujer! ahora muchos se desilusionarán, pensarán que hicimos un trío femenino, pero me fui. Le di un beso increible y largo y le di las gracias por la experiencia, pero hasta ahí llegaba yo. Y volví a la cama con Pedro.


Me di vueltas muchas veces. Estuve a punto de ir, pero a mi quien me gustaba era Julia, no la otra mujer...y prefería recordar a Julia sólo conmigo...no con otra.


Llegando a Chile Pedro le contó a la Donna lo de Julia, ella se rió de buena gana, yo también. Se enojó asi que quiso hacerme mala reputación diciéndoles a los clientes que me metía con mujeres. Bruto. Mis pedidos aumentaron casi en un 30% Gracias Pedrito.


Hace unos días sentí. Cliente de mierda...ella no siente, nunca siente...pero creo que caí. Caí como una bruta.




viernes, 4 de mayo de 2007


Ella con "ella"
La vi por primera vez tomando desayuno en la terraza del hotel. Me llamaba la atención porque siempre la veía sola, viendo revistas, tomando agua y pintándose los labios. Se vestía bien extraño, llena de pañuelos, muchos colores y aros largos, igual que su cuello.

Pensé primero que miraba a Pedro. No quitaba la vista de nuestra mesa, a ratos sonreía coqueta, lo que me daba lo mismo, de hecho me daba risa la situación, “supiera que me pagan por estar aquí” pensaba. Así eran todas las mañanas: tomar desayuno con su mirada clavada en nosotros, las sonrisas que cada vez fueron más directas hacia mí, y sus labios mojados por el té matutino.

Jamás se me pasó por la cabeza involucrarme con una mujer. Ni siquiera en mi trabajo lo había hecho, no estaba dentro de mis planes, ni de mis deseos. Pero ella, ella es gusto de cualquier sexo, es una mujer increíble, sus dientes, sus ojos negrísimos, sus labios perfectos, su voz.

Bueno, en las tardes yo quedaba sola, porque Pedro salía a ver los temas ligados a su empresa. Entonces me las daba de turista y salía a pasear. En una de esas tardes me la topé en el hall del hotel. Estaba sentada esperando algo, mientras yo me paseaba para que me viera, no quería salir de ahí sin que me hablara. Pero no se me acercó. Me dio rabia que no me dijera nada, sentí una especie de traición, pero a la vez pensaba: “si es una mujer carola, da lo mismo, nunca tan falta de amigas” No aceptaba que ella me atraía mucho más sexualmente que emocionalmente.

La primera vez que cruzamos palabras, fue cuando dejé las llaves de la pieza al encargado. Ella también estaba ahí recibiendo unos mensajes cuando me dice: “hola, como estáis” Ese “estáis” me dejó encantada de inmediato. Le dije que bien, pero un poco aburrida. Parecía una niñita de 15 deseando demasiado algo. No entendía bien porqué sólo quería su compañía, su aprobación a mis comentarios y tocarla.

Me invitó a un bar con artistas muy entretenido. Era todo bastante distinto a lo que me gusta en general. Yo soy más urbana, de bares empresariales minimalistas, no de bar circense con artistas medios hipies. Pero lo pasé tremendamente bien. Se notaba que en cada movimiento buscábamos tocarnos, las copas nos estaban surgiendo efecto, y cada risotada hacía acercar nuestras caras que cada vez corríamos menos. Quería besarla, sí, es cierto. Quería explorar en un cuerpo como el mío, meter mi lengua en su boca dulce, hasta me la imaginé desnuda con su cuerpo perfecto.

Tan bonito que escribo, pero la verdad es que me tenía re caliente Julia. ¿Una mujer calentándome? Ni en mis sueños más remotos. Pero quería frotarla entera, que ella descubriera mi cuerpo, experimentar con la española de voz ronca y mirada ardiente. Yo no sabía si ella sentía la misma calentura o no, pero me tiré a la piscina, pues pensé: “a lo más se enoja y calabaza calabaza cada una a su casa, es decir, a otro país”. Entre chiste y chiste, mareo por los tragos y risas fuertes, le pedí que me acompañara al baño. Obvio que con su “qué”

Nos levantamos bien mareadas las dos y entramos. Hice como que entré al baño. Hasta confort le pedí de mentira. Por dentro me daba risa lo que estaba haciendo, se suponía que era una de las putas más reconocida y trabajólica del último tiempo, y ahí estaba: en un baño de Canadá tratando de follarme a una mujer.
Cuando salí, se estaba mirando al espejo pintándose los labios. Yo empecé a retocarme el maquillaje también cuando se me acercó. Yo estaba roja por el alcohol, cuando el cuerpo se te empieza a poner caliente y solo quieres dejarte llevar por algún cariño. Ella estaba acalorada también, con los ojos un poco dilatados y los labios más rojos que nunca.
Se me acercó y me preguntó si el maquillaje estaba bien. Yo apoyada en la pared, y sus labios rozando mi nariz con aire desafiante.
Debe haber pensado que me iba asustar, pero en vez de eso me paré más erguida para que quedaran los labios cercanos y le respondí “se ven perfectos tus labios, ¿y los míos?” “Increíbles” Me dio una risa nerviosa que traté que fuera sexy para no espantarla, no podía creer lo que estaba viviendo.

Primero, besó mi labio superior, lo tomó y lo dejó de inmediato. A mi no me vienen con jueguitos de te doy y te quito, por lo que le tomé la nuca y le di un tremendo beso. Se sentía rico, suave, la lengua en la altura perfecta dentro de mi boca, una sincronización que hacía erizar mi cuerpo cada vez más. Nunca, con tan sólo un beso me había mojado tanto. Sentía como mi sexo se iba dilatando, palpitaba estrepitosamente pidiendo más movimientos, manos más profundas, más locura dentro de ese baño.

Instintivamente nos metimos a una caseta. Sé que no es el lugar más higiénico, pero a esas alturas importaba bien poco. Le saqué su chaqueta, su beatle rojo y pude por fin tocar sus senos contundentes. No eran chicos como algunos imaginarán, no, eran grandes, abultados, riquísimos. Mientras, ella desabrochaba mi camisa y chupaba mi lóbulo, cuando se encontró con mis pechos duros por la excitación, atacó con ansias, chupaba increíble, tocaba suave con las manos, pero fuerte con su boca.

Abajo mi sexo no aguantaba más, me desabroché yo misma los pantalones y se lo pedí. Sexo oral hecho por una mujer era el privilegio de esa noche. Me los bajó y yo abrí mis piernas. Ella agachada tocaba mis muslos ya jugosos e introdujo primero sus dedos. Esa mujer claramente tenía un talento con los dedos, al buen chileno “tenía dedos para el piano”. De la pura emoción golpeé la pared de la caseta, ¡qué placer Julia querida!. Y luego furiosamente tu lengua, jugando con distintos tiempos, más rápido, luego lento. Tu lengua profunda, tus labios besando cada espacio, tu mirada desde abajo con los ojos idos de placer. Era mucho, y bueno.

Me tocaba a mí. Nunca había chupado el sexo femenino. Pero tenía ganas de ver a Julia gozando del placer. Le bajé sus pantalones y me encuentro con su sexo, blanco, suave, pequeñito y mojado, listo para mi boca. Creo que fui buena, lo hice con una buena intensidad, y por lo gemidos de Julia la cosa estuvo buena. Es rico el sexo femenino, es suave y cómodo para el sexo oral, tiene más fibras sensitivas al parecer y el sabor del jugo de la española era exquisito.

Lo pasé bien, fue excitante sentir como entraban al baño y se iban en silencio para no interrumpirnos. Me sentía una malvada niña, con una malvada mujer (Julia es 8 años mayor que yo). Debo confesar que me hizo falta de igual manera la penetración. Quizás si hubiéramos tenido algo a mano para suplementarlo habría sido diferente, pero qué importa, si después llegué y me acosté con Pedro.

Con la española estuvimos en su pieza todas las tardes. A veces salíamos, pero lo rico era quedarnos todo el día jugando a las caricias. Un día, Pedro llegó antes al hotel y preguntó por mí. El encargado de las llaves (que era un sapo) le dijo con quien estaba.
Y Pedro subió, llamó a la habitación, y la descarada de Julia…
A la otra les cuento, Pedrito se portó mal, pero me ayudó en el negocio, ja! Le salió el tiro por la culata.